sábado 10 de octubre de 2009

Sigue allí, sí

Él sentía la humedad de su cabello y su perfume tan cautivador, esto lo mantenía despierto y a la vez adormilado. No la podía ver directamente, porque su mirada lo desconcertaba, lo hacía perderse en un mundo paralelo.

Ella estaba sentada atrás, como muchas veces, y como de costumbre su risa le llegaba como dulce y calmada ola de mar hasta sus oídos.
Él volteaba a pesar de su reacción al verla porque le gustaba perderse en ese mundo hecho para cuando él necesitara de ella.
Ella sonreía discretamente con suave roce de labios que mantenían siempre una representación de cómo podía cautivarlo.

Él no podía creer que ella le correspondía la mirada, o la vida era tan cruel con él, que hacía que se encontraran sus miradas sin significar nada.
Ella, ella, ella siempre ella, con su tierna e inspiradora voz le hacía perder el juicio, le hacía comprender que no podía dejar de pensarla.
Él... lo intenta, pero aún no puede olvidarla.
Ella... siempre estará en su corazón guardada.

Historia dedicada a Ximena Llontop

jueves 8 de octubre de 2009

Yo, ellos y mi profundo dolor

¿Cómo puedo deshacerme de este dolor tan profundo? ¿Cómo puedo curar esta herida que se sigue abriendo cada día? Que Dios me lo diga porque yo no puedo encontrar la solución de mi problema. No puedo. Como quisiera tener lo suficiente para quitarme este suplicio.

Todo comenzó cuando era niño y mi afán de verlos, acariciarlos, sentir su vida, pero con el tiempo y algunas llantos me di cuenta que como todos, ellos también partían, a dónde, no sé, porque creo que no está escrito, a pesar de que hace un año me dijeran que a ningún lugar, que sólo valían como materia que se transforma, maldita ley humana.

Pero conseguí a través de los años un periodo de estabilidad emocional con dos. Luego fueron tres con la llegada de Thorn, para finalmente ser cuatro con la luz de una nueva vida. Ellos sabían cómo me sentía, sabían cómo hacerme reaccionar ante cualquier sentimiento. Y con el paso del bendito y a la vez maldito tiempo me aparté de ellos, sin tomarles importancia hasta que Dios me dijo: Basta de tu arrogancia, te olvidaste de ellos como si fueran simple materia. Ahora traduzco lo que me quería decir: que fuera responsable, que no me olvidara de que yo debía amar.

Mi corazón se destrozó al terminarse su último respiro, su aliento final. No pude contener el llanto, mi corazón petrificado había vuelto a hacerse de sangre roja y pura. Que mi querido Thorn me perdone por no haberle prestado atención. Muchas semanas pasaron y no pude olvidarme de su incondicional afecto, de aquello que llaman muchos sólo como un querer comprado, por una de sus necesidades básicas. Pero, yo nunca he pensado así y no creo que cambie mi opinión: detrás de esa figura animal sé que deben tener lo que yo llamo el soplo de Dios, su amor.

Mi corazón se petrificó nuevamente hasta que volteé la cara para estar frente a frente al Señor y me di cuenta de los grandes errores que había cometido y que tendría que cambiar. Pero, siempre existe situaciones que me hacen doler, y esta fue la de su casi partida inminente. Los tres se irían y yo no podía aguantarlo, se irían a otro lugar, pero no al lado de Dios como yo pienso que se tienen que ir sino por personas que quizás no los deseen ni ver, que no tengan tolerancia para criaturas de la creación igual que ellos.

Y así es como estoy sufriendo ahora, y sé que no hay esperanzas de que se queden, eso es lo que yo pienso, quizás sólo pueda prolongar el tiempo de que se queden más. Pero, eso también alargaría más mi sufrimiento...

Historia dedicada a Thorn, B, N, M y a todos aquellos que me arrancaron sonrisas y llantos.

martes 29 de septiembre de 2009

Logro fundamental

Su brazo continuaba agrandándose y pronto la sala fue siendo contaminada por el virus. El bioquímico no sabía qué hacer y para sobrevivir lo único que hizo fue colocarse la mascarilla.

Los aprendices platicaban alegremente en la sala de pruebas, hasta que uno de ellos percibió el olor extraño, nauseabundo, la muerte que se avecinaba.
Todos fueron al laboratorio y vieron aterrorizados la horrible escena: el brazo ya no se lograba distinguir entre toda esa masa repugnante llena de sangre. Pero el bioquímico estaba vivo recostado en una esquina, teniendo un ataque de angustia. Ellos querían sacarlo, pero tal ya era el tamaño del brazo que éste no les permitía acercarse, sólo pudieron ver cómo se retorcía entre todas esas entrañas.

Al darse cuenta de la gran magnitud, fueron a otro laboratorio de donde sustrajeron un lanzallamas, reliquia del bioquímico. Al llegar a la sala se dieron con la sorpresa que el brazo ya no estaba allí. No había rastro del brazo, ni de la sangre, lo único que había quedado era el profesor. Lo intentaron reanimar hasta que de su boca empezó a brotar sangre, y un líquido amarillo que tenía un olor repugnante. Era tan fuerte que no pudieron estar cerca, así es que se fueron a buscar sus mascarillas, cuando regresaron vieron la cabeza del profesor inflarse como un globo, hasta un punto que ellos creían que por la elasticidad de la piel, esta iba a reventar, pero no fue así. Siguió creciendo hasta ocupar la sala nuevamente y se quedó allí inmóvil sin aumentar de tamaño.

No podían llamar a nadie, el progreso que habían logrado era fundamental para todos ellos, sabían cómo asesinar a cualquier persona que se interpusiera en sus planes de la forma más abominable y sangrienta posible, la muerte del profesor no habría sido en vano. Sus alumnos reían y sabían que ya podían seguir con el plan: asesinar a los que los habían convertido en aquello que más odiaban, en humanos.

Historia dedicada a Diego Reto

sábado 19 de septiembre de 2009

No lo recuerda

No lo recuerda, no reconoce a ese chico que vive por ella. Pero, él no se atreve a decirle, a manifestarle con sus actos y su corazón que siente por ella ternura, una hermosa e inexplicable sensación del más puro sentimiento que jamás había sentido.
Y aunque muchas veces su corazón ha palpitado incesantemente por otros, éste lo está transformando. Los demás (corazones) sólo le han dado inspiración, más el de ella lo está renovando.

Para él los ojos de ella son providenciales en su vida; si ella no le permite como mínimo unos segundos para captar su cándida, dulce, tierna y fugaz mirada, él la busca entre el mar de chicas y chicos que regresan a sus aulas...
Su rostro refleja perfectamente la claridad del alma que ella le deja ver. Es sin duda el mayor gozo que siente, el verla cada día.
Pero, él no lo intenta, no le da alguna razón para que lo mire con otros ojos, con ilusión, con los que ella lo quiera.
No lo recuerda, no reconoce a ese chico que vive por ella.

Historia dedicada a Ximena LLontop

Sin título y sin final definido

Amor…. ¿Que es el amor? Será un estado o un sentimiento es lo que muchos dicen pero nadie realmente tiene la respuesta. Desde hace poco creía que ya conocía el amor, ahora dudo mucho que sea de esa manera debido a como el destino me ha tratado, no me quejo, ya que también he tenido momentos de extrema felicidad, asimismo de tristeza…
Un comienzo de esta historia podría ser mi primer amor, falso y soñador, estaba en el jardín de niños, hace 10 años ya, recuerdo que era una niña blanca y de pelo lacio, su nombre era Sara y era un poco más alta que yo, no recuerdo muy bien porque me gustaba, solo recuerdo que estaba muy ilusionado con ella, tanto que le decía a todos sobre ella, menos a ella claro está. Creo que se llegó a enterar por medio de uno de mis amigos, estábamos pequeños así que no teníamos malas intenciones, aun así creo que lo golpeé por chismoso, pero dentro de unas horas ya éramos amigos de nuevo. Ya sabiendo de otra boca que me gustaba, decidí hablarle sobre mis sentimientos a Sara, bueno no fue la mejor de las respuestas, había sufrido mi primera decepción a los 5 años, muy joven eh? Pues bien, para el amor no hay edad, después de esto, terminando esta preparación y a muy corta edad, me dieron a tomar una difícil decisión, fue entonces cuando mi mamá me dijo: “Bien Alex, ya eres un niño grande y decidirás en qué colegio quieres estudiar.”. En ese momento me sentía imponente, con la fuerza de hacer cualquier cosa ya que tomaría una decisión por mi cuenta… Pero esta decisión, fue la que me llevo a decidir por una escuela que, además de formar mi mente y carácter, representaría sobrellevar una serie de emociones con las que todavía ni sabía deletrear….
(No usaré nombres reales para mantener privacidad)

Escrito por Player